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Scolopax Ru​sticola

La becada está incluida en el Orden de los Charadriiformes junto a gaviotas y limícolas, compartiendo sus características anatómicas y diferenciándose en sus hábitos, que son más forestales y terrestres.


Dentro del Género Scolopax existen seis especies de becadas: la que nos ocupa, S. rusticola, distribuida por Europa y Asia; S. minor, en América del Norte; S. mira, en las islas Ryukyu en Japón; S. saturata, S. celebensis y S. rochussenii, en Indonesia y Nueva Guinea.

Ficha taxonómica
ClaseAves SubfamiliaScolopacinae
OrdenCharadriiformes GéneroScolopax
FamiliaScolopacidae Linneo1758
EspecieScolopax rusticola Euring5290
Denominaciones internacionales Denominaciones en España
AlemánWaldschnepfe AndalucíaGallineta
CastellanoBecada AsturiasArcea
FrancésBécasse des bois BalearesCega
HúngaroSzalonkala CantabriaSorda
InglésWoodcock Castilla y LeónPitorra, Chocha perdiz
ItalianoBeccaccia EuskadiOilagorra
LituanoSlanka GaliciaArcea

Morfología y rasgos distintivos de la becada 

Es un ave de tamaño mediano (30-35 cm y 300-350 gr) y aspecto robusto y compacto. Dos rasgos la diferencian: su pico largo (67-80 mm) y sus grandes ojos negros situados en la parte superior de la cabeza. El carácter táctil y móvil del pico en el extremo de su mandíbula superior hace que el método para alimentarse tenga más componente táctil que visual. La posición de sus ojos le permite un campo de visión de 360° pero dificulta su visión frontal. Las patas son muy finas con dedos delgados y uñas también finas y cortas. Las alas son anchas y redondas (50-60 cm de envergadura), y su plumaje, un jaspeado de marrones, grises, blancos y negros, le proporciona un perfecto camuflaje en su entorno. Cabe resaltar que no presenta dimorfismo sexual.

Distribución geográfica

La becada se distribuye en gran parte de la ecozona Paleártica. Desde las Islas Británicas hasta Mongolia y el extremo oriental de Rusia, China y Japón. Por el Norte no sobrepasa el Círculo Polar Ártico y por el Sur sus zonas de invernada más meridionales se describen en el norte de África y Oriente Medio.


La cifra de reproductores en Europa ha sido estimada en 7.500.000 ejemplares, que supone un tercio de la población mundial de la especie. La Unión Europea aporta 700.000 reproductores y, de ellos, la Península Ibérica contribuye con unos 7.000-8.000. Se estima que la cifra de becadas en invierno se encuentra entre 10-15 millones de ejemplares y que son capturadas entre 2.600.000 y 3.700.000 especímenes por temporada de caza.

Dentro de su esquema de distribución en el Paleártico occidental se distinguen tres grandes zonas. La Norte, principal área de cría; la zona de invernada en áreas meridionales de Europa, norte de África y Oriente Medio, y una franja intermedia donde se solapan la cría y la invernada.

Distribución geográfica de la Becada

Hábitat 

El hábitat óptimo de la becada está compuesto por bosques mixtos que alternan sotobosque denso y claros en zonas colindantes con pastos o praderas.


Los lugares de cría pueden ser zonas forestales desde el nivel del mar en el norte de Europa, hasta zonas de montaña en la Península Ibérica, con altitudes normalmente superiores a 600 metros sobre el nivel del mar. Los lugares de invernada son hábitats forestales variados, bosques de frondosas, encinares, pinares, etc., siempre muy dependientes de las condiciones meteorológicas, de la abundancia de alimento y de la presión de la caza.

Migración

Migración prenupcial e invernada

La becada está catalogada como migratoria de corto recorrido, ya que su límite meridional de invernada no rebasa la franja presahariana. Presenta además un patrón llamativo: las poblaciones más norteñas invernan más al sur que las centroeuropeas, y existe cierta variación latitudinal, de modo que las poblaciones noroccidentales ocupan zonas de invernada más occidentales que las nororientales.

La migración postnupcial comienza a detectarse en la Península a finales de octubre y finaliza en la segunda mitad de diciembre, momento en el que se establece el período de invernada. Durante este proceso se observan dos picos de abundancia: el primero en la segunda quincena de noviembre, correspondiente a las poblaciones más norteñas de largo recorrido, y el segundo en diciembre, protagonizado por aves centroeuropeas de corto recorrido.

La migración se desarrolla en frente amplio. Los ejemplares jóvenes y las hembras inician antes el desplazamiento, que se realiza de forma nocturna, individual o en pequeños grupos de menos de diez aves, con velocidades medias de 80-90 km/día y paradas intermitentes entre desplazamientos que pueden alcanzar los 400 km.


Anillamiento científico

En el caso de la migración prenupcial, en la Península se ha establecido desde la segunda mitad de febrero y el mes de marzo, y son los machos los que inician antes el viaje de regreso, además, es más rápida que la postnupcial.

Hasta la fecha, el estudio de la migración de la becada se ha podido completar gracias a la información proveniente de la recuperación de aves anilladas (2.804 recuperaciones en la base de datos EURING) y a la caracterización de la extracción cinegética (6.000 becadas controladas por el CCB). En la actualidad se han realizado y continúan ejecutándose estudios que utilizan técnicas más modernas y novedosas como son los marcadores genéticos y el reciente estudio del CCB basado en el análisis de las concentraciones de isótopos de hidrógeno, en concreto deuterio, en sus plumas.

Finalmente, destacar un último aspecto de la fenología de la becada: el anillamiento científico ha demostrado que la scolopax rusticola en sus migraciones presenta una importante fidelidad tanto por su lugar de nacimiento como por la zona de invernada. Aspecto éste sobre el que el CCB pretende arrojar más luz mediante el presente proyecto.